Lunes, 18 Diciembre 2017
BÚSQUEDA
TEMPLOS MODERNOS, TIEMPOS FELICES
por Alberto Arenillas Publicado el 27 de Abril de 2015

LUCAS ALCÁNTARA - VLAD COSMA - IGNACIO ESTUDILLO - LAURA FRANCO - ALEJANDRO MARTÍN PARRA - ADRIÁN OLIVARES - CRISTINA SÁNCHEZ - ZEUS SÁNCHEZ > Felicidad Museística

Sala El Palmeral - Málaga

Hasta el 3 de mayo de 2015

  

En ocasiones, se habla de la felicidad como si una vez alcanzada -si es que fuera esto posible de forma plena- se debiera intentar retenerla por todos los medios. Puede ser que el ser humano haya estigmatizado su consecución bajo la forma permanente de un sueño por lograr y no se resigne a verla como un elemento fugaz, para de esta forma ignorar a su hermana infeliz. Al fin y al cabo, todo fluye, todo llega, ambas inclusive.

También la evolución del término aporta cierta luz al factor cambiante del mismo y a las polémicas que de su interpretación puedan surgir. Para la RAE, “felicidad” era en 2001 el «estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien». Suerte que la siguiente edición, de 2014, puntualiza su significado como «estado de grata satisfacción espiritual y física». Parece evidente que si se reflexiona sobre ambas definiciones, la consecuencia más directa será pensar en la limítrofe sociedad del bienestar -o de la insatisfacción propiciada- de los últimos años y en la crisis de valores -por no mencionar la otra- en la que estamos inmersos. Precisamente, la exposición `Felicidad Museística´ enfoca esta problemática al contexto malagueño y al replanteamiento de los modelos culturales y turísticos a partir del presunto paradigma museístico.

La muestra, en la Sala El Palmeral, espacio Iniciarte en Málaga, es la primera de la serie de exposiciones que el mencionado programa tiene previsto para este lugar entre 2015 y 2016. Comienza por tanto con un proyecto que se ha generado a partir del equipo encargado de Espacio Cienfuegos, y que cuenta con cinco artistas que forman parte de este colectivo malagueño. El juego está servido si pensamos en la polaridad de todos los estratos implicados o que al menos terminan por asomar: el Programa Iniciarte, otrora tan boyante durante años de bonanza o de inconsciencia, pero que sigue hoy apostando por el arte joven y es una plataforma esencial para la evolución artística en la comunidad; la Asociación Cultural Espacio Cienfuegos, nacida hace más de dos años, ya en la época de los recortes indiscriminados, que apuesta por una vertiente más independiente, con las miras puestas en la dinamización y la indefinición multidisciplinar de la cultura autogestionada; y por último, entran en juego la lista de museos y centros -institucionales o franquiciados- que han ido poblando la ciudad y que protagonizan actualmente el video promocional puramente turístico de Málaga en FITUR 2015. Precisamente de este punto, parte el interesante y siempre comprometido texto del artista Rogelio López Cuenca para el catálogo realizado para la exposición. Como es costumbre, su preocupación por lo social y la ciudadanía como receptora, le sirve para desarrollar un acertado repaso de la realidad museística malagueña en su apartado más político, económico y turístico.

De otro lado, la propuesta expositiva se hace con este leitmotiv para llevarlo al terreno del análisis creativo de esta recién estrenada “burbuja” -quien sabe si tan fugaz como la felicidad-. De forma premeditada y deliberada, se ha decidido ocupar tan sólo uno de los testeros disponibles en una sala cuadrangular. Parece como si se dejara entender que el proceso actual de boom cultural que vive la ciudad, atendiese más a uno de los lados de dicho desarrollo y obviase otros polos menos vendibles.

En ese muro, cada uno de los artistas -8 en total- cuenta con un proyecto materializado en varias obras, en relación a un museo de la ciudad. Se trata de piezas resultantes del estudio individualizado de la situación actual de cada institución y de su incidencia en el plano cultural malagueño. De entre ellos, destacan algunos proyectos por su acercamiento a la temática, como el de Ignacio Estudillo (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1985) con una acertada visión pictórica del presente y el futuro -ya parece cercano- del Museo Arqueológico y de Bellas Artes en su distribución final multiplanta en el Palacio de la Aduana. Al pasado, pero desde la situación actual del Museo Picasso, miran las fotografías de Alejandro Martín Parra (Málaga, 1982), quizá cuestionándose de dónde viene y a dónde va la cierta “picassización” progresiva que ha vivido el ámbito malagueño. Laura Franco (Málaga, 1985) analiza el impacto mediático del CAC -potenciado desde el propio centro- y pinta con un potente zoom sobre los reclamos lingüísticos y señaléticos de la institución asignada. La obra de Cristina Sánchez (Jaen, 1985) se erige protagonista y omnipresente desde el mismo acceso a la sala, ya que una de las ramas de su amplia referencia al Museo -imaginario- Martín de Larios es el audio en bucle sobre el mismo, que acompaña a cualquier visitante de forma incesante.

Este mensaje reiterativo pudiera parecer -casualidades o no al margen- metáfora sonora del proceso continuo y efervescente que acontece en el sector cultural de Málaga. Día a día, se repiten noticias sobre nuevas iniciativas y nuevos museos que se terminarán sumando a la oferta de la ciudad. Y en todo este ruido de profunda -o no- felicidad que tiene a los museos como epicentro, como nuevos templos que la sociedad necesita para garantizar la dicha de la eternidad, resulta en muchas ocasiones complejo pararse a pensar y reflexionar sobre lo que está sucediendo. Por ello, es de agradecer que desde el mismo campo artístico y de los agentes implicados en el mundillo, se conceda tiempo y espacio para exponer otro punto de vista mediante muestras críticas y reflexivas. No todo iba a ser bombo y platillo.

PRESENTE CONTINUO - Sevilla (España) - 2015 - ISSN 2444-5231
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